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Notapor FLASHBACKMAN » 09 Sep 2016, 19:25

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Hoy vamos a centrarnos en el pesar de uno de nuestros usuarios que posiblemente refleje una gran parte del pesar de la comunidad de XBox en España. Para no desvirtuar la naturaleza única del contenido, no vamos a poner enunciado previo en forma de entrada, aunque ganas no nos faltan.

Ahí la tenéis, feedback directo con la comunidad:



Este escrito es obra de un usuario particular del foro, no representa la opinión ni la línea editorial de TRUEGAMERS.ORG, ni de ninguno de sus creadores ni administradores. Esta carta, dirigida a los responsables de Xbox España, está escrita a raíz de las noticias de la no traducción de muchos de los juegos ¨First Party¨ para el público castellano parlante.

Estimados señores:



Antes de empezar, me gustaría aclarar que esta no es una carta de crítica alguna. No lo es porque, en primer lugar, sé que desde Xbox España se ha puesto toda la carne en el asador para conseguir las traducciones de dichos títulos y, en segundo lugar, porque creo que en este momento, la crítica vale de bien poco. Más bien tómenselo como un estudio de mercado, la opinión de un usuario fiel desde hace diez años exactos, que acumula más de cuatro centenas de juegos relacionados con Xbox, casi 150.000 puntos de logros y un incalculable número de horas invertidas en sistemas de Microsoft.

Primeramente, me gustaría presentarme, aunque más que mi nombre, importa más mi pasado como jugador, en concreto como jugador de Xbox. He de reconocer que desde niño, siempre tuve una relación muy fuerte con los videojuegos, ya fuese en los salones recreativos, con mi primera consola de sobremesa o comprando las revistas de videojuegos de la época: siempre mi ocio ha estado ligado al entretenimiento digital.

Como muchos que han nacido a principios de los años 80, muchas consolas de diversos fabricantes han pasado por mis manos. Para resumir y no extenderme demasiado, diré que pasé una infancia entre Sega y Nintendo, la pubertad a lomos de Sony y en la madurez acepté cambiar y probar la novedad que propuso Microsoft con Xbox 360. Sí, siempre he sido una persona le gusta probar diferentes consolas, pero sobre todo, siempre me he considerado una persona exigente.

Siempre recuerdo la época entre el 2006 y el 2009 con cierto cariño, reconociéndola como una de las mejores épocas que he pasado como jugador. Imágenes guardadas en mi memoria del mapa ¨River¨ en el modo horda de Gears of War 2, me marcaron tanto como poder rejugar a los clásicos juegos de los Sonic de Megadrive traídos desde Xbox Arcade. La sensación de la carrera inicial en el circuito de Monserrat de Forza 3, era tan placentera como buscar entre su extenso catálogo, joyas tan poco ¨mainstream¨ cómo Deathsmiles.

Sí, puedo decir que en esos años yo era un ¨fan¨ de la marca, sentía cierto prestigio como jugador gastando mi dinero en ella y aprovechando mis horas de juego con ella. Entiéndase la palabra ¨fan¨, sin el significado peyorativo que se le suele consignar: simplemente era una persona satisfecha con lo que había pagado. La sensación que me queda de esos años era que la marca tenía un ¨valor añadido¨, la conjunción de trato al cliente, hardware, software, servicio online y trato postventa.

Entiendo perfectamente que en una empresa jerarquizada y con estructura piramidal, las bases deben acatar los dictámenes de la central y entiendo también, que en una sociedad capitalista, el resultado financiero lo marca todo. No diré que una empresa como Microsoft, se debería plantear perder algo de dinero para mantener cierto ¨prestigio¨ con sus clientes. Incluso tampoco plantearé que, en un mercado también capitalista y con tanta competencia, hay que dar algo de valor añadido y un buen traro primero al comprador, si se quiere mantener y ampliar la cartera de clientes a largo plazo.

Como dije al principio de esta carta, no quiero buscar culpables ni poner sobre la mesa soluciones perfectas, ya que no estoy capacitado para ello. Solo quiero constatar una realidad, una que es tan fácil de ver, que hasta un simple jugador como yo, sin demasiados medios ni demasiadas ganas, puede ver claramente. La realidad es una progresiva pérdida de prestigio de la marca en España desde 2013, hasta actuales niveles mínimos.

Como digo, no hablare de conjuras ni señalaré a nadie, solo diré sus consecuencias para el usuario: juegos sin doblar, versiones multiplataforma ¨retail¨ que no llegan en versión física o lo hacen en cantidades ínfimas, ediciones coleccionista que ni se molestan en distribuir. No me molesto en hablar en comparativas técnicas, políticas erráticas, pésima comunicación, sobreprecios o periféricos inútiles, ya que eso sobrepasa tanto su competencia como el fin de esta carta.

Si estas medidas de maltrato hacia los compradores españoles, o debería decir los pocos compradores que todavía soportan la marca en este país, persisten, el futuro de Xbox en este mercado es nulo. En los próximos años se corre el riesgo de ser una plataforma exclusivamente lanzada para un nicho de unos pocos miles de jugadores: un artículo para una minoría que quizá, se empiece a cuestionarse si los gastos de distribución de la misma consola son rentables para tan pocas ventas.

Como antes dije, allá por el 2006 cambié PlayStation 2 por Xbox 360, porque me consideraba una persona exigente. Hoy debo decir lo mismo, o al menos algo parecido. Debo decir que si están medidas prosiguen, Xbox One será la última consola de MS que compre, y en un futuro quizá optaré por su venta y la adquisición de otra marca que sí tenga un producto adaptado a este mercado y respaldado por una distribuidora comprometida. Como consumidor, solo puedo decir que no siento ese trato ¨premium¨ que antaño sí disfrutaba, aunque siga pagando lo mismo por este hobby.

Por supuesto que entiendo que estas palabras, vistas en un mundo globalizado de millones de unidades vendidas, es como el que amenaza con robar un litro de agua de un mar inmenso. Solo son las palabras de un simple usuario, del que cuando ve la palabra ¨Xbox¨, inconscientemente le vienen recuerdos del pasado en vez de imágenes del presente o deseos para el futuro.

Son ustedes libres de hacer con estas palabras lo que les plazcan, incluso traducirlas y mandarlas a Redmond, para que se entienda el sentir de la comunidad Xbox en este mercado. Un mercado que en el pasado, ya respondió con unas magníficas ventas cuando al usuario se le ofreció unas condiciones sobresalientes en las que gastar su tiempo y su dinero.


Un saludo y gracias por su tiempo.
V.S.Setién.

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